Durante años, 171 ha sido conocido como “el GTA brasileño”, una etiqueta cómoda pero injusta para un proyecto que, poco a poco, ha ido construyendo una identidad propia. La versión alfa, jugable desde hace tiempo, ha servido como escaparate y campo de pruebas, pero todo indica que su función está llegando a su fin. Con el primer tráiler de historia y la información oficial publicada recientemente, queda claro que el foco ya no está en lo que 171 es hoy, sino en lo que será su versión 1.0. Y sí, mientras medio mundo mira el calendario esperando noticias de GTA 6, aquí hay otro juego que, en silencio, está cocinando algo muy serio.
La decisión de relegar la alfa a un segundo plano no es casual. BetaGames Group ha confirmado que esta versión desaparecerá cuando el juego final esté listo. No habrá beta tradicional ni una fase intermedia de pulido público. El desarrollo se ha concentrado en construir el producto definitivo, aunque eso implique convivir durante un tiempo más con un alfa técnicamente irregular. Todo lo añadido hasta ahora —sistemas, trabajos, mecánicas— no pretende perfeccionarse aquí, sino comprobar si merece formar parte del juego final. Básicamente, usar la alfa como banco de pruebas mientras Rockstar prueba nuestra paciencia con GTA 6.
La versión 1.0 de 171 promete un cambio radical, empezando por el mapa. El estudio habla de un estado completo de Brasil, un territorio enorme y variado que va mucho más allá de la ciudad que conocemos en la alfa. Paulsitânia será el núcleo urbano principal: una metrópolis densa, viva, con rascacielos que conviven con barrios humildes, tráfico constante, fuerte presencia policial y una vida nocturna tan atractiva como peligrosa. Una ciudad que no duerme y que marcará el ritmo del juego, como si Los Santos se hubiera mudado de hemisferio y aprendido portugués.

Pero el mundo no se limita al asfalto. El interior del mapa estará compuesto por pueblos rurales, granjas y extensas plantaciones, donde el entorno cambia y también lo hace la gente. Acentos distintos, vestimentas más simples y una calma engañosa que oculta actividades criminales lejos de los focos urbanos. Entre estas zonas y la costa se extiende una selva densa, atravesada por vías de tren oxidadas y enclaves abandonados, antes de llegar a áreas industriales contaminadas y cielos grises. Un contraste que recuerda que no todo tiene que ser una megaurbe con neones, algo que a GTA 6 seguramente también le vendrá bien recordar.
La costa, por su parte, introduce otro escenario: una ciudad turística con playas abarrotadas, calas escondidas e islas explorables, donde el ocio convive con el crimen organizado. Este diseño apunta a un mundo más coherente y narrativo, donde cada región tiene personalidad y un papel claro dentro del conjunto.

La historia también gana peso. El jugador encarnará a Nicolau, un hombre común que intenta pasar desapercibido hasta que los errores de su hermano Rogerio, vinculado a una banda, lo arrastran a un conflicto del que no puede escapar. No se trata de una fantasía de poder inmediata, sino de una caída progresiva en un entorno hostil, más cercana a un drama criminal que a la típica locura sandbox… aunque seguro que alguna acabamos liándola, que para algo estamos jugando a algo que inevitablemente se compara con GTA.
Además, el juego final ampliará de forma notable la interactividad: más vehículos, como la moto de agua ya confirmada, sistemas más profundos y un mundo que reacciona mejor al jugador. Incluso se contempla el lanzamiento en consolas, aunque queda por ver qué generaciones entrarán finalmente en los planes (al principio se mencionaban PS4 y Xbox One).

171 se ha retrasado hasta finales de 2026 y la comunicación del estudio ha sido, como mínimo, hermética. Aun así, todo apunta a que la alfa solo ha sido el ensayo. El verdadero espectáculo, mientras seguimos esperando sentados a GTA 6, empezará con la versión 1.0.
Para una información más ampliada echale un ojo a este video:
